Dejar ir no es olvidar

No hay nada más fuerte que nos enseñe a las buenas o a las malas a dejar ir que la muerte.

El día que supe que mi papá tenía cáncer sentí que sería una prueba dura que se iba a superar, con el paso de los días fui entendiendo que ese nuevo proceso de la vida se llamaba: prepararse para dejar ir, para soltar con amor.

Nunca había sentido tan de frente y de una manera tan dolorosa un proceso tan natural de la vida con el que vivimos a diario pero que a ratos olvidamos: la muerte.

La mente comienza a prepararse, las emociones se agudizan, el amor se purifica más, el tiempo se vuelve más valioso, los pequeños detalles cobran más importancia y aún así nunca te preparas completamente para dejar ir.

En un momento me sentí dueña de una decisión que ya estaba tomada, me rehusaba a aceptar lo inevitable, a pesa de ser tan obvio, a pesar de verlo en sus ojos y escucharlo de sus labios.

Y comienza el viaje hacia la transformación, te aferras con el alma a lo que crees, buscas ser la calma y el apoyo aunque por dentro sientes que te partes en pedazos.

La última vez que me dio un beso y lo miré a los ojos, supe que era el adiós y a pesar de que en ese momento ya no había cabida para las palabras, nos despedimos, él sintió todo mi amor y compañía y a cambio me regaló la última sonrisa que me quedó grabada en el alma.

El día en que falleció agradecí haber estado ahí para acompañarlo en su nuevo viaje, me entregó uno de los momentos más dolorosos y yo lo recibí con gratitud porque entendí que estar a su lado en los últimos latidos se convertiría en un regalo para el resto de mi vida.

A los días de su partida pasé por muchos estados: negación, tristeza, miedo, angustia, gratitud, rabia, amor. Y todos y cada uno de ellos fueron válidos y necesarios para que con el pasar del tiempo mi alma, mi mente y mis emociones cedieran ante la realidad.

Han pasado más de 3 años y no ha habido un solo día en que no haga parte de mí a través de los recuerdos, los sueños, los pensamientos y aunque a veces me permito estar triste, llorar y añorar, ahora siento que lo dejé ir y que eso no significa que lo voy a olvidar.

417927_10151425810431795_1880763330_n

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s